El 25 de Febrero del 2014 se hizo realidad uno de mis mayores sueños. El estreno de Romeo & Julieta, con la Compañía de Teatro Noite Bohemia, daba comienzo en el Colón a las 20.30. Los nervios se notaban en el ambiente y las ganas de salir a escena eran enormes. Los murmuros de la gente no ayudaban a relajarte. Suena el primer "pitido" de aviso para los actores. La gente se altera cada vez más, y derrepente suena el segundo...y el tercero. COMIENZA LA ACTUACIÓN. La tensión que hay es muy alta. Sabemos perfectamente que nos sabemos muy bien la obra, la hemos ensayado mil y una veces, pero los nervios pueden con todo. Cuando te das cuenta ya pasó la mitad de la obra, no quieres que acabe pero no puedes parar el tiempo. Y, como si de un sueño se tratase, te encuentras en el escenario saludando. La gente aplaude, grita, y silba. No sabes que cara poner, todos estamos felices. Salen a saludar Romeo y Julieta y es inevitable que se te caiga alguna que otra lagrimilla de emoción. Eso que acaba de ver la gente no se hace de un día para otro. Se hace con meses y meses de fines de semana ensayando mientras los demás están con sus amigos. Mientras la gente come, nosotros comemos rápido para poder seguir ensayando. En navidades, mientras todos están o bien durmiendo o con su familia y amigos, nosotros estamos ensayando. El esfuerzo, el empeño, las ganas que se le ponen a esto hace que cuando te sale bien sientas una sensación de felicidad increíblemente genial. Mi primer año en teatro, en Noite Bohemia, y creo que es aquí donde viviré las mejores experiencias de mi vida. Gente que dirá que no tienes tiempo para tu familia y amigos. Y sí, pasamos la mayor parte del tiempo con ellos. Porque esto, horas y horas juntos, se convierte en una gran familia. Eso no lo cambio por nada.